Cuidado de la piel durante el embarazo

El cuidado de la piel durante el embarazo es uno de los temas que más nos preocupan, después de los aspectos importantes de salud y bienestar del bebé y propios. Nuestra piel experimenta grandes cambios y el organismo trata de adaptarse lo mejor posible a todas las fases del embarazo, el parto y el post-parto.

En la mayoría de los casos aparecen estrías o se experimenta picor, pero esto es algo totalmente natural. No obstante, hay una serie de cuidados que pueden mejorar nuestra piel en esta época tan especial de la vida.

Cuidados para la piel en el embarazo

Vamos a ver qué cuidados básicos podemos ofrecer a nuestra piel, que es sometida a un gran esfuerzo en este periodo.

Estrías

Estas marcas que todos conocemos aparecen en la zona más profunda de la piel al romperse las fibras de elastina y de colágeno cuando la piel va estirándose en el embarazo. Nos afectan en el vientre, los muslos, las caderas y los senos, principalmente.

No debemos preocuparnos en exceso, ya que no suponen un problema de salud. Sin embargo, hay muchas personas a las que no les gusta tenerlas por su efecto en la estética corporal.

Para evitar que estas aparezcan es ideal aplicar una crema específica o un aceite corporal y darnos masajes circulares hasta su total absorción. Esto evitará en gran medida que surjan y paliará el aspecto de las que ya han aparecido.

Además, controlar que la subida de peso sea gradual y beber abundante agua ayudará mucho a limitar su aparición.

Picor

El picor afecta a un número menor de embarazadas que las estrías, pero bastante alto, en cualquier caso. Su origen está en la misma causa que las estrías: la piel se estira tanto en esta etapa que puede llegar a tener un tamaño de hasta 10 veces el normal. Es asombroso cómo el cuerpo humano se adapta al máximo para poder crear una nueva vida.

Al estirarse tanto la piel, notamos ese molesto picor que no se concreta en ningún punto exacto y que no se calma al rascarse. No debemos, además, rascarnos, porque podemos hacernos daño. La manera de evitar este picor es la misma que la de las estrías.

Podemos elegir alguna crema o emulsión muy hidratante, o un aceite corporal natural, teniendo en cuenta que existen productos específicos que incorporan agentes calmantes como el extracto concentrado de caléncula. Igualmente, debemos masajear hasta su completa absorción. El suave masaje, además de hidratar, calmará la sensación de picor.

Debemos completar las precauciones también con una ingesta adecuada de agua, frutas y verduras y con una subida controlada del peso.

En definitiva, se trata de una etapa muy bella de la vida que debemos tratar de disfrutar al máximo potenciando el cuidado de la piel durante el embarazo.

 

 

 

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