HAY QUE RECONOCER QUE LA PRIMAVERA LA PIEL ALTERA

El frío se va y hay que reconocer que la primavera la piel altera con la llegada del sol y del calor. El buen tiempo y las tardes largas benefician a nuestro humor, además de incentivarnos a las salidas vespertinas. Nos animarmos a realizar ejercicio físico, destapando así nuestro cuerpo y dejándolo expuesto al exterior.

Por todo ello, es la época más temida para los que padecemos de alergias dermatológicas. Por tanto, cobra mayor importancia aún el cuidado de la piel en esta época. También debemos considerar los cambios que experimenta nuestra epidermis por las variaciones de temperatura en esta estación.

Cuidado de la piel en primavera

La piel es el órgano más grande de nuestro organismo, y supone nuestra primera defensa frente a las agresiones exteriores. Con la ausencia del frío, solemos perder agua, por lo que resulta esencial no descuidar la hidratación. Durante la mañana y la noche, tras la higiene, es el momento ideal para aplicarla. El aceite de germen de trigo nos ayuda a retener el agua en nuestra anatomía.

Otro hábito saludable a considerar es una alimentación variada rica en frutas y verduras, que dotará nuestra piel de luminosidad y aumentará nuestras defensas ante possibles alérgenos. Una dieta variada y rica en vitaminas aportara hidratación a la piel y compuestos antioxidantes a nuestro cuerpo. Estos son vitales para el cuidado de nuestra piel.

La protección del sol

Al dejar al descubierto ciertas partes de nuestro cuerpo, es fundamental protegernos y evitar la exposicion solar.

La protección de la radiación solar es la cuestión más importante a tener en cuenta. Debemos considerar nuestro fototipo antes de elegirla, ya que dependerá de ello nuestro factor de protección. Si aún así no queremos arriesgarnos, las recomendaciones apuntan a factores mínimos de 30 para los protectores corporales y de 50 para los faciales. En caso de piel sensible, niños y ancianos, nos recomiendan pantallas 50+.

En caso de alergias

Las alergias cutáneas pueden complicarse en esta época del año, dada la explosion de la floracion de multitud de plantas y arboles. Además de los cuidados descritos anteriormente, tendremos en cuenta que nuestro cuerpo está más expuesto al sol y al calor.

Los productos de cuidado corporal con aceite de almendras son hidrantantes y nutritivo, y nos aportaran proteccion ante estos alergenos presentes en el ambiente.

Para actuar eficazmente, atenderemos a la sensibilidad de nuestra piel empleando bloqueadores de protección máxima. Los ingredientes minerales nos aportan una muy buena referencia, ya que no son reactivos. Cómo no, debemos fijarnos también en las fórmulas libres de toxicos y siliconas, susceptibles de provocar reaccion y sensibilizacion.

 

En definitiva, debemos cambiar ciertos hábitos para preparar nuestro organismo en esta transición hacia el verano. Sabemos que la primavera la piel altera, pero contamos con diversas soluciones para defendernos y vivirla con intensidad.

Compartir: