Los cuidados para el día a día de tu piel

Cuidar el día a día tu piel es una de las acciones más importantes si lo que se busca es luchar contra los signos del envejecimiento. Sin embargo, es cierto que con la rutina diaria es muy fácil olvidar el cuidado corporal en general.

Seguir una rutina de cuidado de la piel

Existen una serie de pasos que ayudan a cualquier persona a mantener cuidada, limpia e hidratada su piel.

Realizar una limpieza diaria

Utilizar productos limpiadores es básico. Lo más recomendable es repartir de manera uniforme el producto por el rostro y la zona del escote. La retirada del producto debe realizarse con una esponja o con una toalla limpia ligeramente húmeda.

Tonificar la piel

Los tónicos resultan indispensables, especialmente porque las sustancias limpiadoras suelen alterar ligeramente el pH de la piel. Este producto debe depositarse sobre la piel con ligeros toques.

El contorno de los ojos

Con una cantidad de producto del tamaño de un grano de arroz, basta recorrer la zona de las ojeras desde el interior y hacia el exterior de cada ojo. La aplicación debe realizarse en pequeños toques, aplicando un masaje drenante si la zona se halla especialmente congestionada.

Sérum para las capas más profundas

Un suero facial actúa como un complemento de la crema hidratante. Se debe aplicar antes de la misma, a fin de que pueda penetrar de manera más efectiva en las capas más profundas de la piel. Este producto no se debe arrastrar sobre la piel, sino aplicarse con ligeros toques.

Uso de crema hidratante

Según las necesidades de la piel, existen cremas hidratantes específicas. Además de mantener la piel hidratada y sana, sirve como soporte para evitar que el maquillaje se cuartee. Así mismo, es necesario hidratar la piel del resto del cuerpo.

Debemos aplicar la crema con generosidad en las zonas más difíciles y olvidadas, como los tobillos o los codos, y procurar extenderla sobre la superficie completa de la espalda. Tampoco hay que olvidar su aplicación a lo largo de las extremidades, especialmente en pies y manos, que son los que más sufren a lo largo del día.

Nutrir la piel durante la noche

A la hora de dormir se produce una pequeña exfoliación de la piel durante su regeneración, lo que implica una relativa pérdida de la barrera de hidratación natural. De ahí la conveniencia de la limpieza de la piel antes del sueño, y la elección de una crema adecuada para las horas nocturnas.

Lo ideal es utilizar un cepillo humedecido de producto, en lugar de las propias manos, para extenderlo por el rostro. Para el resto del cuerpo bastará con la aplicación con las manos.

Con una buena serie de productos corporales sin toxicos como los disponibles en Kalendae planificar el día a día de tu piel es una tarea sencilla.

 

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