Cuidado de la piel

Piel irradiada: la radioterapia y la piel

Síntomas y causas

Nuestra piel, el órgano más grande del cuerpo, reacciona ante los tratamientos con radioterapia con varios síntomas que técnicamente se denominan radiodermitis (dermitis producida por la radiación). Dichos síntomas se clasifican en cuatro grados en función de su gravedad:

  • Enrojecimiento o eritema (radiodermitis de grado I), similar al que se produciría por un exceso de exposición a los rayos solares. Suele conllevar picor (prurito) asociado. Hay que evitar rascar la piel, porque pueden producirse heridas y eso favorecería la infección de la zona y agravaría la situación.
  • Piel seca y descamada (radiodermitis de grado II), como sucede tras las quemaduras por el sol. La piel se siente tirante y áspera, se produce descamación.
  • Puede haber una reacción húmeda (radiodermitis de grado III), cuando la piel se pela más rápido de lo que se regenera, ya que la radiación destruye las células de las áreas en donde se aplica el tratamiento. En este grado de toxicidad aparecen heridas en la piel que deben tratarse adecuadamente. Normalmente se aplican corticoides y antibacterianos para impedir la infección y ayudar a la cicatrización. Se debe preguntar al personal de enfermería, que prestará su ayuda en las curas de la piel.
  • Aparición de llagas o úlceras (radiodermitis de grado IV o epitelitis). Suelen aparecer tras la reacción húmeda descrita en el punto anterior y sobre todo en pliegues de la piel, detrás de las orejas, en los glúteos, bajo los pechos, en el cuello. Son dolorosas y podrían infectarse. Llegado a este nivel de toxicidad, es normal detener las sesiones de tratamiento radioterápico y centrarse en curar las heridas.

Las células de la piel retienen y acumulan la radiación que han ido recibiendo. Normalmente los efectos salen cuando se llevan unas cuantas sesiones de radioterapia. En algunos protocolos, como las radioterapias hipofraccionadas, los efectos adversos aparecen más tarde, normalmente tras la finalización del tratamiento de radioterapia.

La aparición de todos estos síntomas y efectos secundarios de la radioterapia varía en función del protocolo de tratamiento que se sigue (hipofraccionado o convencional) y del estado de salud de la piel del paciente antes y durante el tratamiento.

Se ha visto en numerosos estudios que el uso de productos dermatológicos minimiza los efectos de la radioterapia en la piel y mejora considerablemente la calidad de vida del paciente.

Prevención y tratamiento

Se recomienda hidratar bien la piel antes de empezar el tratamiento para abordar las sesiones en óptimas condiciones de salud. La piel necesita estar bien hidratada y sobre todo con una buena barrera hidrolipídica que fortalezca su función protectora. Estas funciones las aportan los aceites naturales como el aceite de almendras, los ácidos grasos esenciales (omegas o vitamina f) y los aceites naturales destilados que contienen elevados contenidos de ceramidas que favorecen la regeneración del tejido mediante la relipidización de la piel.

Durante la radioterapia, la piel necesita reforzar dos aspectos clave para prevenir los efectos adversos descritos. Los productos dermatológicos que se utilicen deben aportar los siguientes atributos:

  • Antiinflamatorio: calmarán la quemazón y el enrojecimiento (eritema) de la piel provocado en cada sesión de radioterapia, y evitarán que la inflamación vaya a más y pueda provocar una úlcera.

El extracto concentrado de caléndula y el extracto purificado de regaliz son dos potentes antiinflamatorios que han demostrado un efecto combinado muy bueno en la reducción de la inflamación y el eritema.

Hay ensayos clínicos que han verificado la eficacia y uso del extracto de caléndula en la radiodermitis con buenos resultados.

  • Regeneración de la piel: ayudará a la piel a recuperarse del daño causado por el tratamiento y evitará también la aparición de una úlcera.

HidraCalm Plus 100 ml es un producto natural con una elevada concentración de extracto purificado de regaliz que ha demostrado en estudios clínicos una reducción significativa de la irritación y el eritema. El alivio y la calma que nos aporta a la piel se nota rápidamente. Algunos estudios han comparado la eficacia del extracto concentrado de regaliz con los corticoides, siendo estos últimos medicamentos muy eficaces pero con importantes limitaciones a considerar tanto en la duración del tratamiento como con sus efectos adversos a largo plazo o en pieles muy sensibles y finas. El extracto de regaliz nos aporta una eficacia muy elevada sin los problemas derivados del uso de corticoides.

Usa HidraCalm Plus 100 ml tras las sesiones de radioterapia, notarás su efecto y sus beneficios de forma rápida. Recomendamos combinar HidraCalm Plus 100 ml con HidraCalm 200 ml, una aplicación de cada día durante las sesiones de radioterapia.

Recomendaciones

Es importante que los pacientes sean conscientes de sus propios cuidados y que inicien una rutina con los siguientes hábitos en cuanto a su higiene personal:

  • Mantener limpia la piel haciendo especial hincapié en todos los pliegues cutáneos. Usa jabón suave o sin detergente (syndet) y agua templada.
  • Evitar rozaduras y traumatismos. Usa ropa de algodón, que transpire y evita prendas ajustada.
  • No uses yodo ni alcohol u otras lociones irritantes nunca sobre la zona irradiadas.
  • No apurar el afeitado o evitarlo.

Si vas a iniciar un tratamiento, antes de tus sesiones de radioterapia debes acudir al tratamiento con toda la piel limpia, seca y libre de cremas, y puedes aplicarte la hidratante (HidraCalm Plus 100 ml) al finalizar. Nuestra recomendación es que escojas estos productos en un formato pequeño y cómodo para poder llevarlos contigo.

Algunos consejos sobre los productos dermatológicos

  • Escoge siempre hidratantes testadas hipoalergénicas, indicadas para pieles sensibles o atópicas, que tengan una textura que te resulte agradable y cuyos ingredientes sean naturales.
  • Tu piel esta muy delicada, evita productos que contengan ingredientes toxicos, podrían atravesar la barrera protectora de la piel y actuar en tu organismo.
  • El alcohol reseca la piel. Evita productos con alcohol, su uso prolongado no es aconsejable en pieles sometidas a tratamientos farmacológicos agresivos.

Protocolo dermatológico recomendado en radioterapia